Tesoros escondidos de la ciudad que nunca duerme

 

Empire State – foto: Laura Rocha

Este no es su típico recorrido por Nueva York

Museo del Fashion Institute of Technology

En Eterna Recurrencia somos nerds de la moda. Siempre queremos aprender más. El Fashion Institute of Technology es una de las universidades de moda más prestigiosas de Estados Unidos y del mundo, y no es sorpresa para nadie que quede en Manhattan. Esta universidad tiene un museo de entrada libre, cuya directora es una de las académicas más importantes de la moda, la doctora Valerie Steele. Es el espacio perfecto para explorar nuevos temas, sin importar si se tiene mucho o poco conocimiento sobre la moda.

 

Las exhibiciones del museo cambian con las temporadas y son curadurías muy específicas de un tema de la moda que se busca explorar. Cuando yo lo visité había una exhibición sobre la historia de las telas en la industria de la moda, que recorría la historia desde el siglo XVII hasta la actualidad y otra que hacía un recuento de las exhibiciones más icónicas del museo en sus 50 años. Esta última deja muy claro que, además de una gran trayectoria, el museo siempre busca un tema novedoso y lo explora a profundidad. Una de las exhibiciones destacadas más llamativas fue sobre las capitales globales de la moda, que incluía a Ciudad de México y a Sao Paulo como las representantes de América Latina. Las exhibiciones también han tratado temas como la trayectoria de diseñadores prolíficos que cambiaron la historia de la industria, por ejemplo, Hubert de Givenchy.

 

McNally Jackson

 

Es una de las librerías independientes más reconocidas de Nueva York y, por lo tanto, de la industria editorial anglosajona. Así como es una de las capitales de la moda, esta ciudad es una de las grandes capitales de los libros. En ella se han creado y han crecido editoriales como Scribner, que publica a Hemingway, Fitzgerald, y Stephen King entre otros, o Simon and Schuster, casa de Jodi Picoult, las traducciones al inglés de Isabel Allende, y muchos más.

 

McNally Jackson tiene una selección variada y diversa, donde se pueden encontrar incluso libros en español. El local no es de un tamaño abrumador, sino que por el contrario, es acogedor y fácil de recorrer en poco tiempo. Tiene un café reconocido donde encontrará neoyorkinos trabajando y estudiando; es un lugar perfecto para estrenar su nuevo libro, si logra encontrar dónde sentarse. Como buena librería, tiene una amplia selección de papelería para acompañar al escritor que lleva dentro.

 

New York Historical Society Museum

A pesar de su ubicación privilegiada, este museo suele pasar desapercibido por las olas de turistas. No se deje engañar por su nombre: acá no le van a mostrar el desarrollo urbanístico de la ciudad, ni cómo se construyó el Brooklyn Bridge, ni cómo se hizo el metro. Este museo indaga en la historia sociocultural de Nueva York, que muchas veces es atravesada por la estética.

Arca de Noé de Juguete

Tiene, por ejemplo, una exhibición de la colección más grande de lámparas de vitrales de Louis C. Tiffany. El fundador de Tiffany & Co. se dedicó a muchos aspectos del diseño y de la dirección de arte. Uno de sus legados más grandes fueron lámparas de vitrales, que él diseñaba y luego eran construidas en su fábrica. En la exhibición, se explora el trabajo colaborativo detrás de estos objetos, más allá del crédito que se le atribuye por completo a Tiffany. Desde exhibiciones de caricaturas, hasta de objetos como juguetes de los principios de la ciudad, el museo explora las diferentes facetas de la vida en Nueva York. Busca también incluir exhibiciones que exploren los lados más oscuros de la historia estadounidense, como el racismo. Pretende ser un lugar de reflexión y que permita entender por qué y cómo Nueva York ha llegado a ser lo que es hoy en día.

Strand Book Store

Esta es otra de las librerías más famosas de la ciudad. Su lema es “millas de libros”, porque literalmente tiene estanterías que crean un laberinto aparentemente infinito, con 18 millas de libros y más libros. A diferencia de McNally Jackson, en Strand es casi imposible recorrer todo en un día. Hay libros sobre absolutamente todos los temas. También hay una enorme colección de todo tipo de objetos relacionados a los libros: favoritos como bolsas de lona, mugs, esferos, o imanes de nevera, Strand tiene todo tipo de souvenirs.

 

Además, es un excelente lugar para asistir a eventos con algún escritor. Solo es cuestión de revisar la página web y programarse. Para entrar a algunos de estos eventos puede haber boletería paga, siempre muy fácil de comprar por medio de la página.

Rincones del Met

El Museo Metropolitano de Arte de Nueva York es uno de los más prestigiosos y reconocidos del mundo. Tiene una colección permanente que recorre siglos de arte y es, literalmente, imposible de recorrer completo en un día. Por esto, así ya lo conozca, una visita al Met nunca puede sobrar.

Además, es uno de los museos que pone a la moda en el frente y en el centro y que lleva décadas celebrando y explorando la relación entre arte y moda. Si consigue entrar al Anna Wintour Costume Institute siempre vale la pena, pero la moda no se queda ahí. Tuve la oportunidad de visitar una pequeña exhibición temporal que exploraba la aparición de Medusa, el personaje mitológico, a través de la historia del arte. La exhibición incluía un vestido de bondage de Gianni Versace, por supuesto con las monedas de la cara de la medusa, escudo de la marca italiana. También había otra exhibición temporal, de una curaduría más amplia, que exploraba la relación entre la joyería y el cuerpo. Incluía joyas desde Cartier y Tiffany’s, hasta fotos de Coco Chanel con sus inolvidables collares de perlas, hasta piezas de oro de pueblos precolombinos colombianos y de otras partes de Latinoamérica.

MET – Medusa: vestido de Gianni Versace – foto: Laura Rocha

Si se quiere explorar aún más a fondo temas sobre moda, estética, y su relación con el arte, la librería del Met tiene una amplia selección de libros al respecto. Por ejemplo, yo conseguí Why Fashion Matters, de Frances Corner.

Barrios para explorar

No hay mejor manera de conocer una ciudad que recorriéndola. Una forma muy efectiva para que usted encuentre sus propias joyas, lejos de la bulla turística (aunque en Nueva York siempre hay bulla) es explorando barrios que no suelen aparecer en guías turísticas tradicionales. Tanto el West Village como Chelsea tienen muchísimo para ofrecer. La zona de Washington Square Park vale mucha la pena, pues se considera informalmente el campus de New York University y tiene una energía que no hay en otros lados de la ciudad. Si tiene la oportunidad de visitar esta gran ciudad, no tenga miedo a salirse del molde. No todos viajamos igual.

Compartir
Share on facebook
Share on twitter
Share on email
Vanessa Rosales
ESCRITORA. CONSULTORA. CULTURA, ESTILO, HISTORIA Y TEORÍA DE MODA​

Vanessa Rosales | Desarrollado por: Binach