La nueva alianza entre St. Dom y Coterie Show: la moda colombiana que encanta

El foco de la industria global de la moda se ha puesto sobre Colombia.

 

 

Beyoncé vestida de Esteban Cortázar en Johannesburgo, en su concierto para conmemorar los 100 años de Nelson Mandela. Lady Gaga en Johanna Ortiz para la portada de Hollywood Reporter. Estas imágenes son la evidencia de que la moda colombiana ha alcanzado un nuevo nivel. Por eso, cuando la semana pasada se anunció una nueva alianza entre la célebre concept store St. Dom y el gigante trade event Coterie Show, un espacio que hace parte del UBM Fashion Group, en Eterna Recurrencia no nos sorprendimos.

El pasado martes 4 de diciembre, entre copas de vino espumoso rosado y bocados de platos costeños tradicionales, St. Dom Bogotá celebró esta nueva alianza y su primer aniversario en la capital colombiana. La lista de invitados era una lista A: diseñadores como Jorge Duque y Aysha Bilgrami, modelos, blogueros de todos los estilos. Rodeados de los vestidos y accesorios Avant Garde, cuidadosamente curados por St. Dom, la moda colombiana celebró el alcance de una nueva cima.

¿Qué es Coterie Show y por qué su alianza con St. Dom amerita tal celebración? Coterie Show hace parte del UBM Fashion Group, una alianza que “unifica a quienes toman las decisiones en las ventas de la moda más influyentes con las marcas de moda más importantes del mundo”, según su página web. Con eventos de venta en Nueva York, Los Ángeles y Japón, UBM lleva las marcas más importantes de moda para mujeres, hombres y niños a cumplir lo que llaman su “promesa con la industria de la moda”: “unir grandes marcas y vendedores en shows de una curaduría magnífica, proveer un servicio al cliente superior, y fundamentalmente presentar a los consumidores finales la mejor ropa, calzado, accesorios y productos de moda” (ubmfashion.com).  Así, el próximo evento de Coterie se celebrará en Nueva York, de febrero 25 al 27 del 2019 —época de Fashion Week—, y gracias a su nueva alianza con St. Dom, incluirá moda colombiana. Es una nueva plataforma global para las marcas del reconocido concept store, que revolucionó la industria del retail en Cartagena y luego en Bogotá.

St. Dom, fundado por la croata Maya Memovic y su esposo Alex Srour, quienes también están detrás de la tienda de ropa playera Azulu, es uno de los primeros lugares en hacer una curaduría juiciosa para crear una estética particular a partir de objetos creados por colombianos. A pesar de ser parte de la misma familia de Azulu, St. Dom conserva su propia identidad: con la renovación de Azulu, almacén que pertenecía a los padres de Srour y era conocido como Salomón Azulu antes de que la marca fuera refrescada,  Memovic y Srour fueron los primeros en introducir el e-commerce en Colombia, como cuentan para Fashion Radicals. En cambio, St. Dom promete una experiencia real, pues no tiene opción para comprar online. Su lema es “Lujo, arte y diseño” y exactamente eso es lo que transmite cada rincón de la boutique de la capital. No es difícil darse cuenta de que comparte la filosofía de Coterie Show y el UBM Fashion Group.

No obstante, aún nos quedaba la inquietud: ¿por qué Colombia? Hablamos con Danielle Licata, Vicepresidente de Coterie USA, quien nos contó sobre este interés global cada vez más grande en la moda colombiana. Para ella, Colombia es más fashion forward que Estados Unidos: “No todas las mujeres estadounidenses van a usar una hermosa bata estampada, pero identifican que se ve increíble y con el precio adecuado van a decir, ‘voy a intentarlo, voy a tratar de incorporar eso en mi armario’. Los estadounidenses no se visten tan fashion forward, ¿sabes? Hay mucha joyería de statement aquí, que es como, ¡los aretes de todos son increíbles! Los de todas. En Estados Unidos no tenemos muchos recursos para ese tipo de cosas, entonces estamos emocionados de traer aretes y sombreros y todas estas categorías que ustedes han tenido por tanto tiempo”. La atracción por la moda colombiana y el boom mundial que se puede rastrear a no más lejos de una década atrás se debe entonces, según personajes como Licata, a una cuestión estética: la moda colombiana atrae a los compradores del circuito tradicional porque es “femenina, feliz, de colores brillantes”, en las palabras de la Vicepresidente de Coterie.

Por su parte, Maya Memovic cuenta esta alianza de negocios como si fuera una historia de amor: “Danielle y yo nos conocimos hace más de diez años. Trabajábamos juntas en Nueva York. Y luego yo me desaparecí y un par de años después vine a Colombia, me vine para acá con mi esposo, y empezamos el negocio aquí en Azulu y luego en St. Dom (…) Nuestros caminos volvieron a cruzarse, nos re-descubrimos mutuamente, digamos. Y ella había estado trabajando con Coterie (…) y básicamente me contó que Coterie quería expandir sus horizontes y no sólo enfocarse en marcas de Estados Unidos, aunque se basen en marcas estadounidenses. Entonces, como yo estaba en Colombia y tenía la tienda, representaba más de 100 diseñadores, pensamos que podríamos intentarlo. Inicialmente colaboramos en junio, en Free Coterie, a donde trajimos 12 marcas colombianas, curamos el espacio y el show, y fue increíble, la recepción fue muy buena, a la gente le encantó. Luego, en julio, Coterie hizo su primer pup up store en Faena Bazaar (en Miami) y nosotros también tuvimos un espacio ahí. Tuvimos un cuarto hermoso, con muchos diseñadores colombianos, y nos fue súper bien, entonces ellos vieron un gran potencial en Colombia. Y nos encanta trabajar con ellos. Entonces decidimos que sería genial que ellos vinieran a conocer a la gente y al país, y a ver cómo se sentían con todo, y bueno, ver adónde llegamos. Es como una relación nueva y nos gustamos mucho mutuamente, una grande oportunidad para los diseñadores colombianos”.

Sin embargo, no es solo la moda colombiana la que está creciendo. El circuito tradicional de moda, centralizado en las semanas de la moda de Nueva York, Londres, Milán y París, ha buscado, en ciertos casos, expandir sus horizontes. Grandes personajes de la moda, de publicaciones como In Style, Elle y Vogue, visitan cada vez más y más las semanas de la moda más periféricas, con una luz especial sobre América Latina. Según la publicación británica Fashion United, un estudio de McKinsey and Company mostró que el negocio de ropas está en constante crecimiento y se espera que se duplique entre 2014 y 2020. El mismo estudio señaló que regiones como Asia y América Latina tienen un crecimiento rápido en el mercado y representan un tercio de los ingresos de la industria de ropa para mujeres, número que, predicen, se duplicará y crecerá aún más en los próximos veinte años. Además, según la firma de investigaciones macroeconómicas BMI Research, el valor de la industria de vestimenta y calzado en América Latina llegará a sobre pasar los $220 mil millones de dólares para el 2021, como reportó Business of Fashion. Según el mismo medio, especializado en la parte de negocios de la industria de la moda, la región no crece al mismo ritmo de Asia, pero el mercado supera significativamente en tamaño al del Medio Oriente.

La nueva alianza entre Coterie y St. Dom, que Maya Memovic describe como una nueva relación que apenas florece, es un reflejo de este creciente interés en la moda latinoamericana. Por supuesto que se debe a que las marcas colombianas y del resto de la región responden a una estética particular y diferente a la de la industria tradicional, pero también tiene que ver con que en todos los ámbitos, y sobre todo en el del e-commerce, la industria de la moda en Latinoamérica está creciendo rápida y significativamente.

“Es nuestro primer viaje a Colombia, pero con seguridad no será el último. Hemos descubierto muchas buenas marcas y ahora se trata de encontrar las que creemos que serán más exitosas”, dice Danielle Licata.

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Vanessa Rosales
ESCRITORA. CONSULTORA. CULTURA, ESTILO, HISTORIA Y TEORÍA DE MODA​

Vanessa Rosales | Desarrollado por: Binach