¿De qué se trata la sostenibilidad en la moda?

Una introducción a uno de los temas más inquietantes para Eterna Recurrencia

Desfile en la Copenhagen Fashion Summit para la sostenibilidad en la moda
Foto tomada de Copenhagen Fashion Summit

Moda para nerds: este es el lema que define a Eterna Recurrencia. Después de un análisis de los medios de moda actuales de Colombia y de discusiones con nuestros lectores, en vivo y en directo, concluímos que como medio de moda tenemos la tarea de preguntarnos por la sostenibilidad en la moda. Antes de empezar a hablar sobre, por ejemplo, marcas con modelos sostenibles, tenemos que definir: ¿cuál moda? y ¿qué es sostenibilidad?

A menos de que especifiquemos lo contrario, cuando hablamos de moda sostenible nos estamos refiriendo a la moda como sistema de producción. La moda, entre muchas otras cosas, es una industria. Y no cualquier industria: es una de $1.3 billones de dólares a nivel global, según un reporte del Congreso de Estados Unidos. Para poner este número en perspectiva, el Producto Interno Bruto de Colombia se encuentra alrededor de los $300 mil millones de dólares, menos de un cuarto del valor de esta industria. Sin embargo, especialmente durante los últimos cinco años los consumidores y los medios han empezado a percatarse de los desbalances que causa esta industria en sus procesos de manufactura. Es la segunda industria que más contamina, después del petróleo. Quienes trabajan en sus fábricas, principalmente mujeres y a veces niños, se han encontrado en condiciones de trabajo que han sido calificadas como ”inhumanas” en el mejor de los casos.

Un gran detonante para abrir la conversación sobre la falta de ética en las prácticas de manufactura de las marcas de la moda rápida principalmente fue el documental The True Cost (2015). Esta fue una de las primeras piezas que recibió atención masiva sobre este tema y funciona, cuatro años después, como un abrebocas para empezar a indagar en el tema de la sostenibilidad. El documental habla sobre el derrumbe del Rana Plaza, una fábrica de ropa en Bangladesh, que el 24 de abril del 2013 se desplomó.  Esta tragedia resultó en la muerte de más de mil trabajadores y más de dos mil resultaron heridos.

En Eterna Recurrencia entendemos la sostenibilidad en la moda a través de tres ángulos:

Ambiental:

El medio ambiente ha sido una de las principales víctimas del sistema de consumismo de la moda rápida. Una marca que se preocupa por la sostenibilidad ambiental es una que busca reducir su impacto en el ambiente: busca formas responsables para conseguir materias primas, evita contaminar fuentes de agua, utiliza fuentes de energía renovables, entre otras prácticas.

Marcas que tradicionalmente se han considerado como nocivas han empezado a buscar alternativas sostenibles de manufactura, muy probablemente porque sus clientes en países norteamericanos y europeos se han alejado de ellas y han pedido cambios en sus prácticas. Adidas se ha comprometido a que todos sus productos sean hechos de plástico reciclado para el 2025. Gap ha empezado a vender prendas de 100% papel reciclado. Esfuerzos así, que vienen de marcas masivas, demuestran que los estándares de los consumidores son cada vez más altos.

Social:

La moda como sistema ha sido una industria de explotación y esta es una realidad que no se puede negar. Durante años, como muestra el documental The True Cost, tanto los medios como los gobiernos justificaron las malas prácticas bajo el argumento de que estas fábricas generaban trabajo en lugares que lo necesitaban. Sin embargo, periodistas como Lucy Siegle empezaron a cuestionar esta idea de que las condiciones de trabajo no importan, siempre y cuando haya trabajo. Siegle fue una de las periodistas que buscó mostrarle la realidad a los países desarrollados de dónde y cómo estaba hecha la ropa que usaban y compraban todos los días.

Una marca de manufactura sostenible debe tener un componente social y velar por los derechos de sus trabajadores. Así, debe asegurarse de que las condiciones de trabajo de quienes hacen su ropa sean dignas y seguras, en lugares que cumplan con estándares de seguridad y con horarios justos. Debe responsabilizarse de los trabajadores, para que reciban salarios  íntegros, con los que puedan acceder a una mejor calidad de vida.

De Género:

Al ser la costura un oficio tradicionalmente femenino, uno de los grupos más vulnerables a la explotación en la industria de la moda ha sido el de las mujeres.  Trabajadoras en países de desarrollo que necesitan el trabajo, muchas veces con familias que sostener, y quienes no tienen muchas más opciones que aceptar lo que les ofrezcan por trabajar en una sweatshop.

En Eterna Recurrencia, este es un lente de análisis fundamental. Una política de sostenibilidad que no tenga en cuenta las diferencias socioeconómicas entre trabajadores y mujeres y que no busque reducirlas no comprende el alcance del problema.

¿Dónde puedo encontrar más información?

Sabemos que este es un tema de una complejidad profunda y por eso seguiremos explorándolo. Sin embargo, hay muchas fuentes confiables de información que explican, por ejemplo, cómo ha cambiado la industria después de cinco años del derrumbe de Rana Plaza.

Para saber sobre marcas que tienen un acercamiento holístico hacia la sostenibilidad, recomendamos consultar B Corp, una organización que certifica a empresas de diferentes industrias de acuerdo con un puntaje que mide qué tan sostenible es realmente esta marca.

Para leer investigaciones sobre las prácticas que afectan los derechos humanos y sobre cómo éstas se están corrigiendo y regulando, una gran fuente de información es el Centro para los Negocios y Derechos Humanos de NYU Stern, la escuela de negocios de la Universidad de Nueva York.

Otra gran fuente es Ethical Corporation, una revista dedicada al análisis de las prácticas sostenibles y de las noticias de este tema.

Al parecer, las cosas han cambiado y más entidades han empezado a preocuparse por la sostenibilidad en la manufactura. No obstante, la industria de la moda rápida sigue en furor y en crecimiento. En países como el nuestro, no podemos olvidar que marcas como H&M aún son algo nuevo y emocionante para una amplia porción de los consumidores locales. En Eterna Recurrencia nos comprometemos a analizar y a tratar este tema con la seriedad que merece.

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Vanessa Rosales
ESCRITORA. CONSULTORA. CULTURA, ESTILO, HISTORIA Y TEORÍA DE MODA​

Vanessa Rosales | Desarrollado por: Binach