Cháchara con Juan Carlos Losada: el político cool

Una mirada a la sostenibilidad a través de la política

Foto tomada del Instagram de Juan Carlos Losada @juancarloslosadavargas

El Representante de la Cámara por Bogotá (2018-2022) Juan Carlos Losada es un hombre de múltiples aristas: filósofo de profesión, político de vocación y yogui con razón. Amante del rock y con una vocación por el servicio que se refleja en la necesidad imperante de atender las causas más nobles, como la lucha por los derechos de los animales y salvaguardar el medio ambiente.  Por ello, es un ferviente promotor en Colombia de proyectos de ley que le den voz a aquellos que no la tienen. Gracias a él la industria cosmética en Colombia ha tenido que buscar pruebas alternativas a las que se hacían en animales, pues ahora están prohibidas. Autor del proyecto de ley que busca prohibir la fabricación y comercialización de los plásticos de un solo uso en Colombia para el 2021, como cubiertos, vasos, pitillos y botellas de plástico, entre otros.

Eterna Recurrencia habló con Juan Carlos Losada sobre sostenibilidad, sobre su estética y sobre sus proyectos más revolucionarios.

ER: ¿Cómo es ser un político joven en Colombia?

Yo hago parte de toda una generación. Yo pienso que hay una generación de políticos en Colombia que están haciendo la diferencia, que están teniendo una real visibilidad porque creo que están haciendo una política más honesta y conectada con la expectativa ciudadana de lo que es la política. Creo que estamos tocando temas que habían sido ajenos a la política por mucho tiempo y los estamos poniendo en una agenda pública en la que nunca habían estado, entonces se siente chévere. Yo creo que es un muy buen momento para que los jóvenes estén en la política justamente porque creo que la sociedad tiene una consciencia muy diferente, unos imaginarios mucho más progresistas que los que tenían las generaciones anteriores. Hoy en día hay gente que tiene una idea mucho más horizontal de la política.

ER: Tal y como lo mencionas, se están dirigiendo temas en la política que usualmente antes no se tocaban y que tú estás liderando, como los temas de sostenibilidad. Lideraste protestas antitaurinas, actualmente lideras el proyecto de ley que prohíbe las corridas de toros, adelantas temas relacionados con la deforestación en la Amazonia, gracias a ti ahora las pruebas cosméticas en animales en Colombia están prohibidas. ¿Por qué crees que es importante en Colombia hablar de sostenibilidad?

En esto creo que es “piensa global, actúa local”. Creo que nuestro planeta está viviendo la más grande crisis de su historia y es una ambiental de tal dimensión que está poniendo en peligro la vida misma en este planeta. Estamos llegando a un punto en el que estamos destruyendo este lugar en una magnitud que nunca nos pudimos siquiera haber imaginado. Quien llegue a ser sensato en términos de reflexionar y entender qué es lo realmente importante y lo simple, porque en este momento son las dos cosas, pues no puede sino dedicarse al tema, es que la vida está en riesgo. Y por supuesto que todos los otros temas son importantes. Pero ¿qué tan importante en adelante serán la reforma a la justicia, la reforma política, qué tanto podremos culminar la paz, si es que en unos quince años nos vamos a estar matando por los recursos naturales, si vamos a estar en una confrontación por el agua, si realmente la sostenibilidad en este planeta estará en condiciones paupérrimas?

Luego aquí, yo no veo que haya otra prioridad más importante que salvaguardar la vida sobre este planeta y a esto me dedicarle los años que me corresponda en la política y por eso hemos presentado la mayor cantidad de proyectos. Ahora, digamos que, yo siento que la lucha que tenemos que dar en realidad por este planeta es una filosófica, en el sentido en que es una idea la que está matando este planeta y que se ha alimentado como una verdad durante demasiado tiempo y que está aquí como un ser superior a todo lo demás. Esa idea de que el hombre está aquí es una condición androcentrista y falocéntrica, contra la que tenemos que luchar porque es la que está detrás de la destrucción del planeta, en una esclavitud a la que hemos sometido a las especies que viven con nosotros, incluyendo la esclavitud a la que hemos sometido a las mujeres. Es el momento en el que debemos combatir esa idea profundamente y tal vez ella es la causa de esta enfermedad y los síntomas son la destrucción de este planeta, las relaciones perversas que hemos creado en nuestro entorno y con aquellos que son diferentes a ese hombre macho antropocéntrico. Luego hoy tenemos que cambiar el paradigma y pasar la página de ese antropocentrismo falocéntrico patriarcal y pasar a la concepción de que nosotros somos parte como lo son todos los otros seres de este planeta de esa naturaleza que es la que nos da vida y no al contrario.

ER: En ese orden de ideas ¿Cómo crees que estas leyes en Colombia, específicamente la prohibición de pruebas cosméticas en animales, afectan o benefician la industria cosmética y de moda? Teniendo en cuenta, además, que algunos esfuerzos están guiados en el slow fashion, ¿cómo crees que se alinean esos esfuerzos políticos a la industria?

Pues justamente yo creo que la ley, más que tener un carácter prohibitivo, tiene un carácter pedagógico y discursivo. En ese sentido, que se prohíba la experimentación en animales con fines cosméticos, que no quiere decir otra cosa que el sentimiento animal sobre la vanidad, es un mensaje para la sociedad y es uno que puede tener repercusiones no solamente en productos cosméticos, sino que eso se podrá ampliar a otros productos que llevan utilizando técnicas de crueldad animal para la producción de ciertos productos. Por supuesto que, en términos de la moda creo que tiene un enorme valor por que las nuevas generaciones de consumidores le dan un valor a que las cosas que se consuman tengan un grado de ética. Hay un montón de marcas en Colombia que hacen testeo alternativo o son de extractos naturales, y por supuesto que todos los cosméticos importados desde Europa están cobijados bajo ese principio de no testeo animal, marcas como L’oreal son algunas de ellas. Caso contrario al chino, pues en este país hay obligatoriedad del testeo animal cosmético por ley. Ni siquiera es facultativo para las empresas tomar la decisión de no hacerlo si quieren participar en ese mercado.

ER: ¿Pero los productos cosméticos que se importan en nuestro país no deberían tener esa connotación de prohibición de testeo animal?

Absolutamente, es uno de los requisitos de la ley. Se prohíbe el testeo, la comercialización y la importación del producto.

ER: ¿Tienes alguna marca de prendas de ropa que esté en esa línea discursiva de sostenibilidad?

Pues fíjate que yo soy un gran comprador de ropa colombiana. A mí me gusta ir a las pequeñas tiendas de diseñadores colombianos, pero la verdad no conozco muchas marcas sostenibles. Yo no compro chaquetas de cuero, procuro comprar marcas que estén dedicadas a las fibras y no a los cueros, que estén libres de crueldad animal.

ER: Bueno, Juan Carlos, tú te reinventa todo el tiempo como filósofo, maestro de meditación, músico y político: ¿cómo se relaciona esa reinvención con la ropa que usas?

Esa pregunta está compleja, es un poco como el meme que vi el otro día de una señora con un mat de yoga en la cabeza de sombrero que decía “Cuando tienes clase de yoga a las 11 y reunión a la 1”. Es increíble lo que el atuendo hace, en términos de lo que puede representar en un momento. Yo no creo que la vida sea una cosa unidimensional, unidireccional, me da gusto la diversidad en la vida y por supuesto que la forma como me visto también refleja esa diversidad que desde algún tiempo he tenido en mi vida. Esa diversidad que he construido ha sido completamente auténtica. Me gusta mezclar unos jeans negros con una camisa blanca y una corbata y tenis. Me encantan las chaquetas de cuero, por supuesto sintético, que provienen de todos los gustos de donde yo provengo, muy rock. En realidad se me ha ido mezclando la cosa, al principio decía algunas prendas para el yoga, los vestidos para el congreso, la pinta rockera para salir, pero los últimos años he estado mezclando las prendas, se me ha vuelto un gran eclecticismo. Creo que también es un tema de nuestra generación, ya no estamos en el acartonamiento de las generaciones pasadas. Al mismo tiempo, creo que hay unas nuevas masculinidades que nos permiten a los hombres vestirnos de una forma bien distinta al acartonamiento del saco y corbata que de alguna forma han sido tremendamente violentas con la estética masculina que son tremendamente rígidas. Ahora las nuevas generaciones son muchísimos más abiertos, menos machistas y que luchan por nuevas libertades. Los hombres también podemos ser eclécticos y tomar piezas de diferentes proveniencias y jugar con ellas. Creo que es un buen síntoma de que hoy en día los hombres podemos darnos libertades que el propio machismo nos había retenido.

ER: A las mujeres a veces nos empodera un suit y tú que diariamente estás en una esfera de poder donde usas diariamente un traje. ¿Qué prenda te empodera?

Yo a veces he sentido que el traje justamente me quita poder en el sentido en que me vuelvo uno más de los otros. Pero justamente en los momentos donde yo puedo mezclar diferentes tipos de atuendos siento que es un momento en que puedo establecer una diferencia, por ejemplo, un día que vaya al congreso con camisa y corbata, pero con una chamarra rockera, ese día me siento distinto.

 

ER: Desde la política, ¿calculas tu imagen? ¿Tienes alguna prenda o color que te ayude a proyectar una sensación de poder o seguridad?

Foto tomada del Instagram de Juan Carlos Losada @juancarloslosadavargas

Decir que no calculo sería una mentira. De alguna manera le presto atención a lo que me pongo, pero no me obsesiono con la ropa y he encontrado cosas que me gustan y que son fácil de repetir en distintos formatos. Cuando me toca usar traje en momentos donde no puedo tener tanta libertad por que es un evento oficial, utilizo colores que sé que no son muy comunes, por ejemplo, un traje azul con una camisa rosada y una corbata que juegue con los tonos o irme por los colores cafés que no es usual en los hombres que se dedican a lo que me dedico yo. Y las corbatas con estampados me encantan, en realidad me seducen mucho últimamente, tal vez por la relación que hay entre el rock y el uso de las corbatas y hasta las tirantas.

 

ER: En cuanto al Juan que es yogui y maestro de meditación ¿Crees que la espiritualidad es política? Tal vez tomando como ejemplo al mayor promotor de esta idea que es, Gandhi quien lideró en la India la “acción política no violenta” como herramienta de emancipación política cuando era colonia inglesa.

Absolutamente y en mi caso no se pueden separar. En el caso de Ghandi, hoy se conoce como el principio Ghandiano de la no violencia, pero para quienes hemos estudiado la tradición milenaria de los vedas y del yoga sería Ahiṃsā, palabra en sánscrito que se traduce como no violencia. Es uno de los principios rectores del comportamiento social de un yogi, no se puede ser uno sin esto, hay que practicarla. Gandhi llevó este concepto hasta el extremo de su abdicación, lucha y liberación de una sociedad. Para mí el yoga es una enorme fuente de inspiración, yo no puedo separar el aspecto espiritual del político. Por ejemplo, el concepto de Seva que quiere decir en sánscrito servicio es como yo concibo realmente la definición de política. Si yo soy capaz de ir hacia adentro mío, de ver la introspección de la espiritualidad, del descubrimiento de quién eres y uno puede descubrir que uno tiene una fuente de energía inagotable, que es la misma energía de la que está hecha esta creación. Pero después de eso uno no puede coger esa energía al servicio de otros, uno no puede hacer esto o lo otro si uno no la puede compartir con otros. Cuando esa energía se comparte se multiplica, cuando no, ésta se agota. Yo no puedo separar el servicio de la política, el concepto de hacerme útil para los demás, de compartir la alegría, de compartir la propia naturaleza con otros. Luego, de alguna manera la espiritualidad está absolutamente ligada a mi ejercicio político. Justamente, lo que hablamos antes, esta necesidad de trabajar por el medio ambiente y los animales es una concepción que es espiritual de que aquí todo está absolutamente interconectado y que somos capaces de cuidarlo, podemos ser agentes de cambio y de solución.

ER: ¿Qué viene para ti ahora?

Yo creo que ahora sigue una etapa de constante aprendizaje, de cómo balancear en mi vida todas estas energías: la política, la espiritualidad, la diversión, la creación de este planeta, de lo creativo de este mundo. Yo estoy apenas empezando a descubrir el potencial que hay en todos estos elementos.   

Foto tomada del Instagram de Juan Carlos Losada @juancarloslosadavargas

 

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Vanessa Rosales
ESCRITORA. CONSULTORA. CULTURA, ESTILO, HISTORIA Y TEORÍA DE MODA​