Bogotá tiene un nuevo jardín fértil donde tal vez florecerá el diseño colombiano.

Entienda la economía naranja, con el ejemplo de Boho Expo. 

Imagen de Stock y cortesía de Eva Giraldo.

Atravesando un nuevo mercado, ubicado en Usaquén, que parece más europeo que colombiano, luego de cruzar la terraza con las cómodas sillas de plástico, redondas y de un innovador diseño de malla de formas geométricas, está el lugar que promete ser el jardín fértil donde florecerá el diseño colombiano. Se trata de un pabellón de más de 50 kioscos de madera, disponibles para que diferentes marcas colombianas los alquilen y así muestren y vendan sus productos. En su página web, Boho Expo se define como “El primer concept store en Bogotá, enfocado en el diseño y las manufacturas de Colombia”.

“Nuestro objetivo con Boho Expo es ser un referente a nivel internacional de lo que es la creatividad y la manufactura colombiana”, cuenta Eva Giraldo, directora creativa de Boho Expo, en entrevista para Eterna Recurrencia. Por eso está dividido en siete áreas principales: “Arte & Diseño, Joyería, Accesorios, Moda, Hogar & Muebles, Belleza y Artesanías”. Abrió sus puertas por primera vez en septiembre, el 6 de ese mes fue su inauguración oficial, y celebró su Grand Opening el 15 de noviembre, con el espacio lleno para su primera temporada. Además, la experiencia del comprador es diferente a la de cualquier lugar de Colombia. Puede pasearse por los kioscos con calma, tomándose el tiempo necesario para ver las piezas que le gustan y para hacerle preguntas a los vendedores. Si quiere comprar algo, el encargado del kiosco le entregará un papel con una referencia. Luego puede dirigirse a la caja, pagar y volver con el recibo a reclamar su compra.

Giraldo también le contó a Eterna Recurrencia un poco más sobre el nacimiento de este espacio: “Boho Expo es una idea que nace a partir de la necesidad de crear un espacio estable para los diseñadores colombianos, ya que el furor de las ferias cada vez iba más en aumento, pero al mismo tiempo no respondían a las necesidades de los diseñadores. En este momento el diseño y el producto colombiano ha llegado a un nivel tanto de originalidad como de calidad digno de exportación y muchas veces la dinámica de la feria lo que hace es que el diseñador produzca y produzca y que dependa de estas ferias, de fechas especiales y muy puntuales, cuando en realidad tiene toda la capacidad para estabilizarse comercialmente y económicamente”

Sin duda lo más interesante de este espacio es que promete impulsar lo hecho en Colombia. Así pues, se pinta a sí mismo como un centro de actividad de la economía naranja en la capital del país latinoamericano; este es un modelo económico que busca el crecimiento a partir de la cultura y las industrias creativas. Según Portafolio, “John Howkins, especialista en el tema de las ‘industrias creativas’, afirmaba que la ‘economía creativa’ comprende los sectores en los que el valor de los bienes y servicios se fundamenta en la propiedad intelectual. Las actividades económicas de estos sectores van desde la arquitectura, las artes visuales y escénicas, artesanías, pasando por el cine, el diseño editorial, y hasta se alcanza a cubrir el cine, la música, la moda y los juguetes”.

Aunque el actual gobierno colombiano se vendió en campaña como uno que impulsaría la economía naranja y promete crecimiento económico a partir de las industrias creativas, el nacimiento de Boho Expo fue un proceso largo y difícil. Según Giraldo, la idea de Boho Expo es completamente nueva en Bogotá y en América Latina: “No fue tan fácil dado que esto fue empezar a vender una idea de un espacio que no existe, que no tiene una referencia a nivel nacional ni Latinoamérica. De pronto internacionalmente sí, tenemos como referencia un espacio que se llama el Bikini en Berlín, de tiendas pop up para diseñadores independientes”. Esto dificultó el proceso de curaduría, que empezó “a partir de febrero, que fue cuando a mí me invitaron al equipo y empezamos a hacer esta búsqueda de diseñadores, a contarles sobre el proyecto y empezarles a contar sobre el proyecto”.

No cualquier marca puede participar en este espacio. Según Giraldo, hay dos caminos para que las marcas, que cumplan con los criterios preestablecidos, lleguen a este concept store.  “Por un lado hicimos una curaduría nuestra en la que buscamos los diseñadores, muchos de Medellín, muchos de otras ciudades, invitándolos a participar, dado que representaban el espíritu Boho Expo, que es diseño y manufactura 100% colombiana, de muy buena calidad, y que tengan sobre todo mucha identidad de marca, es decir, que tengan un discurso que sea coherente, ojalá sostenible, y que todo sea muy coherente tanto en el diseño, como en el resultado y producto”. Este fue el proceso difícil, debido a que es un proyecto que el mercado colombiano no había visto antes.

Por otro lado, se hizo una convocatoria abierta por la página web: “ abrimos unas aplicaciones por la página web, donde básicamente nos daban sus datos, su página web, donde podíamos ver sus links y todo su producto, y después de eso citábamos y citamos todavía a cada uno, los conocemos personalmente, escuchamos la historia de su producto, revisamos que la calidad del producto sea la que muestran las fotos, y ya con eso damos inicio al proceso de vinculación”. Para el periodo de noviembre-enero se espera que todo el espacio esté lleno, pero la curaduría continuará, con nuevas marcas que entran y marcas que salen, para “siempre poder darles espacio y ayudar a crecer a las marcas dentro del espacio”, cuenta Giraldo. Además, de la mano del Boho Food Market, el Boho Expo busca expandirse a nuevas sedes en otras ciudades de Colombia y, eventualmente, a nivel internacional. También ofrecerá sus productos por e-commerce, para convertirse en “un referente internacional de todas estas marcas colombianas que están físicamente o no en Boho Expo”.

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Vanessa Rosales
ESCRITORA. CONSULTORA. CULTURA, ESTILO, HISTORIA Y TEORÍA DE MODA​

Vanessa Rosales | Desarrollado por: Binach