Hay quienes sienten desde temprano una afinidad particular por tiempos pasados. Son quienes se sienten magnetizados por tiempos ya extintos; los que son seducidos de una forma eléctrica por las formas de antes. El tiempo siempre forja formas estéticas particulares. Cada época es un gama de estilos - en vestir, apariencia, arquitectura, objetos, conductas, hábitos, ideales.

En cierto punto pueden ser individuos un tanto nostálgicos. Pero quien se interesa en el pasado puede entender también que la nostalgia puede ser una proyección subjetiva y fantasiosa - guidada por la errónea idea de que el pasado, con ciertas de sus benevolencias, ha podido ser mejor. Así lo ilustra brillantemente ‘Midnight in Paris’ de Woody Allen.
El espíritu ecléctico que nos rodea desde los 90, ha creado una atmósfera cultural donde se valen, reviven y coexisten todas las épocas. Se reactivan las décadas - se reencuentran los ciclos del tiempo. Es como experimentar una nostalgia hipermoderna - poder reinventar cada tiempo en nuestro presente.

Podemos insertar pizcas de distintas épocas en nuestro vestir, en nuestra narrativa visual y sartorial, podemos juntar tiempos e influencias.

Un poco de bohemia setentera con Art Deco tropical.
Pronto, aquí en http://www.vanessarosales.com, ensayo e historia visual completa.

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