El poder femenino en Las Escalofriantes Aventuras de Sabrina

“Se les enseña a las mujeres a temerle al poder. ¡Aprópialo!”Madam Satan. 

Imagen tomada del blog Intergalactic Robot

¡Spoilers!

El gigante de streaming Netflix nos trajo de vuelta este octubre la serie que cautivó a todos los niños y adolescentes que crecieron en los años 90. Aunque la serie de esta década era más que todo un sit-com de carácter familiar, la nueva Sabrina trae una estética más oscura y un tanto más adulta, puesto que está basada en los cómics de Archie. Los cómics de Archie son unas historietas muy famosas estadounidenses acerca de las aventuras de unos adolescentes que vivían en Riverdale. En estos cómics, Sabrina era un personaje secundario que vivía en un pueblo cercano y mantenía en secreto su identidad de bruja. Luego de que Sabrina comenzara a adquirir popularidad, tuvo su propia historieta. La nueva Sabrina Spellman, interpretada por Kiernan Shipka (sí, la niñita de Mad Men) es una joven decidida y consciente del patriarcado que no sólo está presente en el mundo de los mortales, sino dentro de su religión satánica.

Desde el primer capítulo de esta serie, podemos observar que Sabrina, además de su novio Harvey, tiene dos amigas leales quienes, al igual que ella, son conscientes de la situación de opresión debido a su género e identidad sexual, que deben enfrentar constantemente en Baxter Senior High. Un primer ejemplo de esto se puede observar en el actuar del grupo de los hombres deportistas del colegio y cómo tratan a Susie Putnam, una de estas dos amigas, debido a su identidad. Estos jóvenes representan la masculinidad tóxica en la serie y, una vez que golpean a Susie, Sabrina decide darles una lección a estos matones, junto a las Hermanas Extrañas (las Frenemies de la bruja, también brujas). Adicionalmente, Sabrina y sus amigas deciden abrir un grupo llamado WICCA (Women’s Intersectional Cultural and Creative Association o Asociación Cultural y Creativa Interseccional de Mujeres) para proteger a las mujeres y personas que sufran de maltrato en Baxter High.

WICCA, además de proporcionar ayuda a las personas que sufren de matoneo, también funciona como un club de integración. Cuando las estudiantes trataron de leer The Bluest Eye, se dieron cuenta de que la obra fue censurada por las directivas de Baxter High. Por lo tanto, trabajan juntas para lograr hacer que la institución lo tenga disponible en su biblioteca. En este libro, la autora Toni Morrison (Nobel de Literatura en 1993) hace una dura crítica hacia el racismo que se vive constantemente en la sociedad a través de las experiencias de una niña afroamericana que creía que solo podría ser amada si sus ojos fueran azules. Debido a que en la obra se habla de incesto, racismo y violación, muchas bibliotecas públicas y colegios en Estados Unidos lo han prohibido. En la serie, el director de la institución menciona que la obra fue censurada por ser demasiado “gráfica”, pero Rosalind Walker, la otra mejor amiga de Sabrina, es quien más se muestra ofendida por la situación, ya que desea leer muchos libros, pues está en riesgo de quedar completamente ciega.

Los juicios de brujas de Salem: imagen del dominio público

 

Cabe destacar el personaje de la señora Wardwell, profesora de Baxter High quien, al igual que Sabrina y sus tías, es bruja. La señora Wardwell al final de la temporada revela ser Lilit, la esposa de Adán, es decir, Madam Satan. Al comienzo de la serie Madam Satan posee el cuerpo de la señora Wardwell, profesora de Sabrina en Baxter High, para llevar a cabo la tarea que Satanás le encomendó: hacer que Sabrina firme el libro de los muertos. Una vez Madam Satan posee el cuerpo de la institutriz, esta se convierte en una mujer que seduce a los hombres de Baxter High para llevar a cabo sus planes macabros. Que se ilustre a Madam Satan como una Femme Fatale no es ninguna casualidad; este es un estereotipo que se ha venido construyendo por muchos años en la industria del entretenimiento y la película Madam Satan (1930) es prueba de ello.

Aunque muchos televidentes se han quejado porque esta Sabrina es muy gore y miedosa (para nada la Sabrina que conocimos en los 90), no podemos negar que la serie está muy en sintonía con lo que está sucediendo en el 2018. Tras sucesos como el escándalo de Harvey Weinstein y el movimiento de #MeToo, últimamente la industria del entretenimiento ha hecho un esfuerzo por otorgarle mayor protagonismo a las mujeres. Sabrina (2018) hace énfasis en esta situación, y el hecho que hubieran decidido convertir a la protagonista en una joven mujer que quiere romper el statu quo negándose a firmar el libro de los muertos, demuestra que lo femenino no es sinónimo de sumisión.

Finalmente, la serie termina haciendo énfasis en la masculinidad en la Iglesia de la Noche. El patriarca de la Iglesia, el Padre Blackwood, quiere conglomerar un legado de brujos encabezado por su primogénito y hacer que las brujas (mujeres) se enfrenten al ostracismo (un tipo de exilio). A lo largo de la serie, se van dando pistas sobre la presente situación dentro de la Iglesia de la Noche y la esposa del patriarca es quien manifiesta esto. Lady Blackwood está embarazada, pero se nota angustiada y poco dichosa: poco a poco nos enteramos de que temía por sus hijos, ya que presentía lo que su esposo estaba tramando y le encomienda a Zelda Spellman, la tía de Sabrina, que cuide de ellos en dado caso que algo malo le sucediera a ella. Este legado que el Padre Blackwood quiere formar representa un intento por posicionar a la masculinidad como superior entre los inmortales (criaturas mágicas) y los mortales.

Las escalofriantes aventuras de Sabrina continuará deleitando a los usuarios de Netflix y prontamente saldrá un especial de Navidad y un episodio con los personajes de la también popular serie Riverdale, serie al igual que Las Escalofriantes Aventuras de Sabrina, inspirada en el renombrado cómic de Archie.

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Vanessa Rosales
ESCRITORA. CONSULTORA. CULTURA, ESTILO, HISTORIA Y TEORÍA DE MODA​

Vanessa Rosales | Desarrollado por: Binach