Colombia, tierra de ropa de segunda, belleza limpia y diseño responsable

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Conozca algunas marcas hechas por mujeres colombianas que le apuestan a la sostenibilidad. 

Cada año en Colombia, el emprendimiento tiene una mayor acogida y aceptación, tanto así que, según El Índice Global de Emprendimiento 2018, el país se ubicó en la posición 47 a nivel mundial y en el tercer puesto en Latinoamérica, superando a países como Brasil y Argentina. De ahí la importancia de seguir fortaleciendo políticas públicas para promover las stars ups colombianas, sobretodo la industria textil que solamente en 2017 alcanzó $13.8 billones según Raddar e Inexmoda.

La moda en Colombia siempre ha sido un terreno fortalecido por el talento de los diseñadores locales, las diferentes culturas y la biodiversidad que se extiende a lo largo y ancho del país. Ha permitido una exploración creativa que ha sabido aprovechar la industria textil, un sector de la economía que cada vez está tomando más consciencia sobre las prácticas éticas que deben implementarse para crear un ecosistema sostenible a nivel social y ambiental.

En Colombia existen emprendedoras que apuestan por negocios que respondan a una economía circular, amigable con el medioambiente y con impacto social.

Desprendarte:

Foto Desprendarte -Foto tomada por Luis Chahin Uribe de Book-in.co

Esta empresa comenzó porque la pareja de María Del Pilar Puerta bajó 55 kilos a raíz de una enfermedad que lo tuvo 5 meses en el hospital y al llegar a la casa, descubrió que en el armario nada le servía pero que tenía prendas nuevas o en perfecto estado que podían alargar su ciclo de vida. Con esta motivación, María abrió las puertas de su casa a conocidos y amigos para ofrecerles dichas prendas. Poco a poco el negocio se creció y pronto decidió poner una tienda, donde empezó a promover el consumo de ropa de segunda.

María empezó a recibir ropa de las grandes casas de moda en perfectas condiciones que salía de los closet de la gente. Cuidadosamente, con sus conocimientos de negocios internacionales, personal shopper y asesoría de imagen, seleccionó la ropa y la cantidad de prendas era tan abismal que decidió no sólo incentivar el consumo circular- vender y comprar- sino también que en su conciencia ecológica y social, se dió cuenta del desperdicio que quedaba del inventario no vendido. En ese momento, comenzó su travesía al apoyar a diferentes fundaciones con la ropa que luego de 3 o 4 meses no salía de la tienda.

Con esta iniciativa y con el permiso de las dueñas de la ropa, decidió donar el inventario restante. Una de las organizaciones que apoya es la Fundación Nuestra Señora de las Mercedes, una entidad encargada de brindar apoyo a menores en  situación de vulnerabilidad.

“La felicidad de estas niños cuando llego a donar la ropa no se compara con nada, se ponen la ropa, te abrazan, te besan. Para mí, Desprendarte es una marca que promueve la economía colaborativa como una forma de devolver parte del capital invertido en una prenda a la persona que decide vender, contribuye al medioambiente y al mismo tiempo, ayuda a las personas que más lo necesitan”, dice María.

True Love and Poems:

Foto True Love and Poems- Foto por Santiago Alzate

“La tienda se llama True Love and Poems porque es una forma de amor verdadero hacia la moda. Un verdadero fashionista no compra, se enamora. Un verdadero fashionista valora lo auténtico, no se deja llevar por tendencias que son cada vez más efímeras”, describe María Jimena Daza, creadora de la plataforma.

Esta plataforma digital, trueloveandpoems.com, es un espacio para que los amantes de la moda consuman de una manera más responsable. El objetivo es educar al consumidor sobre la manera en la que puede obtener tesoros textiles de segunda y diseños locales de calidad en una tienda que promueve la moda sostenible como forma de contrarrestar las grandes injusticias del mundo como el abuso de los recursos naturales y la explotación humana.

La tienda además de tener una plataforma digital, tiene su propio local, en donde la gente puede encontrar la sección de reciclaje, que incentiva la compra de ropa de segunda, selección de ropa vintage, venta de garage, piezas de lujo como carteras Gucci, y otra parte de moda local, que apoya alrededor de 15 diseñadores colombianos. Algunos de ellos trabajan bajo el modelo preorder, que consiste en producir la cantidad exacta de lo que el consumidor quiere, sin tener producción de stock, o también existe la modalidad de diseños en series muy cortas. Por ejemplo:

  • Raros: es una marca de chaquetas de cuero libre de cromo, hechas a mano, con un diseño único.
  • Mamelouka: Esta marca usa insumos 100% nacionales, genera cero desperdicios y diseña vestidos de baños, a partir de los retazos restantes.
  • Fundación Manos Amorosas: Esta entidad les enseñan a tejer a las mujeres de la localidad de Mártires en Bogotá para crear carteras hechas con las tapas de las latas como materia prima. Estos productos se convierten en el sustento de vida de estas mujeres, además que las saca de los entornos vulnerables en los que se encuentran.
  • Commune and Memoir: Las últimas colecciones de esta marca se encargaron de rescatar y resaltar todas las lenguas indígenas; para esto se unieron con una lingüista y recorrieron varios lugares del país. Las camisetas que producen son básicos hechos con algodón orgánico.

Para María Jimena, ”La moda es un proceso: diseñador, productor y consumidor. Al final, lo que hace un diseñador finalmente es contar una historia. Pero no todos los diseñadores tienen un gran inversionista detrás y por eso necesitamos el apoyo del consumidor. Es hacer la experiencia de compra algo mucho más responsable y especial”.

Bendita Aurora:

Foto Bendita Aurora- Foto cortesía de Luisa Cavanzo

Bendita Aurora es una marca de cosméticos 100% naturales, sostenible, hecho de la mujer para la mujer, cuenta Luisa Cavanzo, creadora de la marca. Su iniciativa empresarial surgió del contacto permanente de esta diseñadora industrial y artista con la naturaleza, y de la inspiración en su abuela, madre soltera quien sacó adelante a sus hijos.

Desde pequeña, Luisa y su abuela elaboraban brebajes naturales y a partir de estas experiencias, Luisa empezó a desarrollar su negocio vendiendo pócimas especiales a sus amigos, sin imaginarse que se convertiría en una empresa que actualmente genera 34 empleos directos fijos, 28 servicios directos, 120 indirectos y con la cual se han beneficiado en los últimos 3 años alrededor de 400 familias en condición de vulnerabilidad.

Luisa siempre tuvo presente el sentido social y ambiental que quería generar con su marca de maquillaje, y gracias a esto empezó a crear un negocio que controlara desde la semilla hasta la entrega final del producto. Para eso, inicialmente, se contactó con varias fundaciones, las cuales la apoyaron en su sueño de empoderar mujeres víctimas del conflicto armado y la violencia intrafamiliar, mediante el trabajo sobre todo desde las huertas. Más adelante, tuvo la posibilidad de contratar algunas mujeres directamente.

Bendita Aurora se ha consolidado desde una plataforma digital, desde donde las mujeres pueden buscar el producto que deseen de acuerdo a sus necesidades. Sus cosméticos al principio se comercializaban a nivel nacional. Después de un tiempo ha logrado conquistar mercados internacionales mediante envíos directos, a países como: Panamá, Brasil, Argentina, Costa Rica, España, Perú, Ecuador, Italia, México y Estados Unidos.

La marca también ha promovido programas sociales y ambientales, como por ejemplo, la venta del desodorante Esencia de Vida, de origen 100% botánico, cuya iniciativa consiste en donar el 10% a fundaciones que apoyan a mujeres que han sufrido cáncer de seno, como la Fundación Ámese.

En el último año, desde Bendita Aurora se han sembrado alrededor de 10.000 árboles en Caquetá y Amazonas. En este momento, están empezando a trabajar en procesos de reforestación en zonas de 11 municipios de los departamentos de Antioquia, Chocó, Norte de Santander, Meta, Putumayo, Guaviare y Nariño.

Este negocio tiene además un vivero con las plántulas que no son para la venta, sino que se siembran allí hasta que se puedan sembrar en la selva. En este proyecto están trabajando con 11 especies de árboles frutales del Amazonas, 3 especies de palmas, 7 de flores, 1 conífera, 17 hierbas aromáticas y 3 helechos. La mayoría de las zonas que se reforestan están ubicadas en un 92% en parques naturales.

La industria de la moda en Colombia es muy diversa, y en ella existen prácticas de toda índole. Sin embargo, existen marcas que se han esforzado por crear un panorama más equitativo con prácticas sostenibles, promoviendo el consumo de ropa de segunda, apoyando diseñadores nacionales, creando programas ambientales e iniciativas sociales que ofrezcan unas mejores condiciones de vida tanto para las personas como para la naturaleza.

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